Tres poemas de Louise Glück para que conozcas a la nueva Nobel de Literatura

Cuando le otorgaron el Premio Nobel de Literatura a Louise Glück, La Academia Sueca afirmó que se lo ganó por "su inconfundible voz poética que a través de una belleza austera hace universal la vida individual". Para que sepa de qué hablan en la Academia te traemos tres poemas de sacados de sus mejores libros para que la conozcas, te enamores de su poesía y consigas toda su obra.

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Poemas de Louise Glück

Amante de las flores

Este poema de Louise Gluck está publicado en Ararat en el 2008. Habla sobre flores que son belleza y muerte, pero sobre todo fragilidad.

En nuestra familia, todos aman las flores.

Por eso las tumbas nos parecen tan extrañas:

sin flores, sólo herméticas fincas de hierba

con placas de granito en el centro:

las inscripciones suaves, la leve hondura de las letras

llena de mugre algunas veces…

Para limpiarlas, hay que usar el pañuelo.

//.

Pero en mi hermana, la cosa es distinta:

una obsesión. Los domingos se sienta en el porche de mi madre

a leer catálogos. Cada otoño, siembra bulbos junto a los escalones de ladrillo.

Cada primavera, espera las flores.

Nadie discute por los gastos. Se sobreentiende

que es mi madre quien paga; después de todo,

es su jardín y cada flor

es para mi padre. Ambas ven

la casa como su auténtica tumba.

//.

No todo prospera en Long Island.

El verano es, a veces, muy caluroso,

y a veces, un aguacero echa por tierra las flores.

Así murieron las amapolas, en un día tan sólo,

eran tan frágiles…

El Vestido

Con el libro Vita Nova, Louise Glück ganó el premio otorgado por los lectores del New Yorker y el Premio Bollingen. Este poema viene de dicho libro.

Se me secó el alma.

Como un alma arrojada al fuego,

pero no del todo,

no hasta la aniquilación. Sedienta,

siguió adelante. Crispada,

no por la soledad sino por la desconfianza,

el resultado de la violencia.

//.

El espíritu, invitado a abandonar el cuerpo,

a quedar expuesto un momento,

temblando, como antes

de tu entrega a lo divino;

el espíritu fue seducido, debido a su soledad,

por la promesa de la gracia.

¿Cómo vas a volver a confiar

en el amor de otro ser?

//.

Mi alma se marchitó y se encogió.

El cuerpo se convirtió en un vestido demasiado

grande

para ella.

Y cuando recuperé la esperanza,

era una esperanza completamente distinta.

El Jardín

Por último, este poema esta tomado del libro Iris Salvaje con el que Louise Glück ganó el Pulitzer.  

No puedo hacerlo nuevamente,

difícilmente soportaría verlo;

//.

bajo la tenue lluvia del jardín

la joven pareja siembra

un surco de guisantes, como si

nadie lo hubiese hecho nunca:

los grandes problemas todavía

no han sido enfrentados ni resueltos.

//.

Ellos no pueden verse

en el polvo fresco aún, empezar

sin ninguna perspectiva,

con las colinas al fondo, verdes y pálidas, nubladas de flores.

//.

Ella desea detenerse;

él desea llegar hasta el fin,

permanecer en las cosas.

//.

Mírala a ella tocar su mejilla,

pedirle una tregua, los dedos

ateridos por la lluvia primaveral;

en el pasto tierno estrellan rojos azafranes.

//.

Aun aquí, aun en los comienzos del amor,

su mano al abandonar la cara

da una impresión de despedida,

//.

y ellos se creen

capaces de ignorar

esta tristeza.