Día de la Constitución: Carranza, Múgica y los constituyentes de Querétaro detrás del 5 de febrero

Día de la Constitución: Carranza, Múgica y los constituyentes de Querétaro detrás del 5 de febrero

El Día de la Constitución recuerda el 5 de febrero de 1917, fecha en que Venustiano Carranza promulgó en Querétaro la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, redactada y aprobada por un Congreso Constituyente. Detrás de esa fecha hay personas concretas: un Primer Jefe que convocó a la asamblea, un general michoacano que encabezó el ala más radical y un grupo de diputados que discutieron durante dos meses los artículos sobre educación, tierra y trabajo. Hoy el descanso obligatorio ya no se toma el día 5, sino el primer lunes de febrero: fue el 2 de febrero de 2026 y será el lunes 1 de febrero de 2027.

Qué se conmemora exactamente el 5 de febrero

Muchos creen que la Constitución nació el 5 de febrero, pero ese día es el de la promulgación, no el de la discusión ni el de la firma. El proceso tuvo varias fechas clave, y entender cuál es cuál evita confusiones cuando alguien pregunta por qué se celebra precisamente ese día.

FechaHecho
26 de marzo de 1913Se firma el Plan de Guadalupe, que desconoce a Victoriano Huerta y nombra a Carranza Primer Jefe del Ejército Constitucionalista
14 de septiembre de 1916Carranza modifica el plan y convoca a un Congreso Constituyente
22 de octubre de 1916Se eligen los diputados constituyentes
1 de diciembre de 1916Se inauguran las sesiones en Querétaro y Carranza presenta su proyecto
31 de enero de 1917Concluyen los trabajos; los diputados firman y protestan guardar el texto
5 de febrero de 1917Carranza promulga la Constitución
1 de mayo de 1917El texto entra en vigor

Es decir, el 5 de febrero se eligió porque con la promulgación el texto adquirió carácter oficial. Es una fecha cívica anclada en un acto del Poder Ejecutivo, pero el trabajo de fondo lo hizo la asamblea reunida en Querétaro.

La sede tampoco fue casual. Querétaro funcionaba como un punto central y de relativa calma para el gobierno constitucionalista, y las sesiones se celebraron en el teatro que entonces se llamaba Iturbide y que hoy se conoce como Teatro de la República. Medio siglo antes, en 1867, esa misma ciudad había sido escenario del fin del Segundo Imperio con la caída de Maximiliano, una coincidencia que a los historiadores les gusta señalar cuando hablan de los dos momentos fundacionales de la república en tierras queretanas.

Quién fue Venustiano Carranza y por qué convocó al Constituyente

Venustiano Carranza, nacido en Cuatro Ciénegas, Coahuila, era gobernador de su estado cuando Victoriano Huerta derrocó a Francisco I. Madero en 1913. Su respuesta fue el Plan de Guadalupe, un documento breve que no proponía reformas sociales, sino restablecer el orden constitucional roto. De ahí el nombre de su movimiento: constitucionalista.

Para 1916 Carranza había derrotado a Huerta y se había distanciado de sus antiguos aliados, entre ellos los ejércitos de Francisco Villa y de Emiliano Zapata. Necesitaba legitimar su gobierno con una norma que diera forma al nuevo Estado. Con el decreto del 14 de septiembre de 1916 convocó a elecciones para un Congreso que revisara la Constitución de 1857, la de la época de Benito Juárez.

Una convocatoria con exclusiones

La convocatoria no fue abierta a todos. Quedaron fuera quienes habían apoyado a Huerta o combatido al constitucionalismo, de modo que villistas, zapatistas y antiguos porfiristas no tuvieron representación. Esa exclusión explica en parte por qué la asamblea fue, en lo político, bastante homogénea, aunque en lo ideológico no lo fue en absoluto.

Un proyecto de reformas, no una constitución nueva

El 1 de diciembre de 1916 Carranza entregó al Congreso su proyecto. Su idea era conservar la estructura liberal de 1857 y corregir lo que, según él, la había vuelto inoperante, sobre todo reforzando el Poder Ejecutivo y mejorando el funcionamiento de las instituciones. Era un enfoque moderado: ordenar el sistema político más que transformar la sociedad.

Ese contraste entre un jefe prudente y una asamblea que quiso ir más lejos es la clave de todo el proceso. Los diputados terminaron aprobando bastante más de lo que el proyecto original planteaba.

Los constituyentes que movieron el rumbo del debate

El Congreso reunió a cerca de doscientos diputados provenientes de todo el país, muchos de ellos abogados, ingenieros, maestros, periodistas y militares que habían participado en la lucha armada. Dentro de la asamblea se distinguían dos tendencias: los moderados, más cercanos a Carranza, y los radicales o jacobinos, que querían incluir reformas sociales profundas en el texto.

PersonajePapel en el Congreso
Venustiano CarranzaConvocó al Constituyente, presentó el proyecto y promulgó el texto
Francisco J. MúgicaPresidió la comisión dictaminadora y encabezó el ala radical
José Natividad MacíasJurista cercano a Carranza que defendió el proyecto y explicó sus fundamentos
Pastor RouaixIngeniero que coordinó los trabajos de los artículos sobre tierras y trabajo
Heriberto JaraDiputado que defendió la inclusión de derechos laborales en el texto
Héctor VictoriaDiputado de origen obrero que cuestionó el dictamen sobre libertad de trabajo
Luis Manuel RojasPresidió la mesa directiva durante buena parte de las sesiones
Félix F. PalaviciniPeriodista y diputado carrancista, voz de los moderados

Conviene no verlos como bandos cerrados. Hubo alianzas cambiantes según el artículo en discusión, y varios diputados votaron con unos en un tema y con otros en el siguiente. Lo que sí quedó claro es que la comisión encargada de dictaminar y el pleno tenían más empuje reformador que el Primer Jefe.

fachada del Teatro de la República en Querétaro, sede del Congreso Constituyente, relacionada con el origen del Día de la Constitución

Francisco J. Múgica y el ala radical que empujó los cambios

Francisco J. Múgica, nacido en Michoacán y militar constitucionalista, presidió la comisión encargada de revisar el proyecto de Carranza y emitir los dictámenes que el pleno discutiría. Su papel fue decisivo: sus dictámenes no se limitaron a avalar el texto del Primer Jefe, sino que lo modificaron en varios puntos con un tono claramente reformista.

El ejemplo más conocido es el debate sobre la educación, que tuvo lugar a mediados de diciembre de 1916. Frente a la redacción de Carranza, que hablaba de libertad de enseñanza, la comisión propuso que la educación oficial fuera laica y que las corporaciones religiosas no pudieran dirigir escuelas primarias. La discusión fue áspera, se prolongó varias sesiones y es una de las más recordadas del Constituyente.

Después de Querétaro, Múgica continuó en la política: fue gobernador de Michoacán y, con el presidente Lázaro Cárdenas, ocupó cargos en el gabinete, entre ellos la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas. Su figura sigue asociada a la tendencia más social del texto de 1917.

Rouaix, Macías y Jara y el origen de los artículos sociales

Lo que distingue a la Constitución de 1917 de casi todas las de su época es que incorporó derechos sociales. Dos artículos concentran esa novedad: el 27, sobre la propiedad de tierras y aguas, y el 123, sobre el trabajo. Ninguno estaba en el proyecto de Carranza con ese alcance.

El artículo 27 y la propiedad de la nación

El ingeniero Pastor Rouaix, quien había sido gobernador de Durango, coordinó un grupo de diputados y asesores que preparó el texto del artículo 27. Se estableció que la propiedad originaria de tierras y aguas corresponde a la nación y se sentaron las bases del reparto agrario, además de reglas sobre los recursos del subsuelo. Fue una respuesta directa a la demanda de tierra que había movilizado a buena parte de la Revolución.

El artículo 123 y los derechos del trabajo

El detonante del artículo 123 fue el debate sobre el artículo 5, la libertad de trabajo. Diputados como Héctor Victoria, Heriberto Jara y otros sostuvieron que no bastaba con una declaración general y que la Constitución debía fijar garantías mínimas para los trabajadores. José Natividad Macías, que conocía bien los proyectos de legislación laboral que se habían preparado en el entorno de Carranza, aportó argumentos jurídicos al debate.

El resultado fue un artículo con jornada máxima de ocho horas, derecho de huelga y de asociación, y reglas sobre el salario, entre otros puntos. Se aprobó a finales de enero de 1917, pocos días antes de la clausura. Por eso la Ley Federal del Trabajo actual desciende, en última instancia, de aquella discusión queretana.

Lo que la asamblea dejó fuera y cómo cambió después

El Congreso de Querétaro no fue un espejo completo de la sociedad mexicana. Las mujeres no participaron como diputadas ni obtuvieron el voto. Hermila Galindo, colaboradora de Carranza y defensora del sufragio femenino, presentó argumentos a favor de ese derecho, pero la asamblea no lo incorporó. El voto de las mujeres en elecciones federales llegaría con la reforma de 1953.

Tampoco estuvieron representados quienes pertenecían a las facciones derrotadas, como ya se dijo. Y el propio Carranza, que había ganado la elección presidencial en marzo de 1917 y asumió el cargo el 1 de mayo de ese año, no vio con entusiasmo todos los artículos sociales aprobados. Murió asesinado en 1920 en Tlaxcalantongo, Puebla, durante la rebelión de Agua Prieta.

La Constitución, en todo caso, siguió viva. El texto vigente es el de 1917, pero se ha reformado en numerosas ocasiones a lo largo de más de un siglo, y muchas de esas reformas han actualizado temas que los constituyentes ni siquiera imaginaban. La fecha, sin embargo, ha permanecido como símbolo del origen del orden jurídico moderno del país.

Del 5 de febrero al primer lunes de febrero

Durante décadas, el descanso obligatorio por el Día de la Constitución se tomaba cada 5 de febrero, cayera el día que cayera. A partir de las reformas a la Ley Federal del Trabajo de 2006, el descanso se recorrió al primer lunes de febrero, como ocurrió también con el natalicio de Benito Juárez y el aniversario de la Revolución. La conmemoración sigue siendo el día 5; el descanso es el lunes.

La diferencia importa: ese lunes es descanso obligatorio por ley, mientras que el 5 de febrero, si cae en otro día de la semana, es solo una fecha cívica. En la reforma que movió el descanso de la Revolución al tercer lunes se explica el mismo mecanismo aplicado a noviembre.

Año5 de febreroDescanso obligatorio
2026JuevesLunes 2 de febrero
2027ViernesLunes 1 de febrero

Para quien trabaja ese lunes, la ley prevé un pago adicional al salario ordinario; en la guía sobre cuánto te deben pagar por trabajar en día de descanso obligatorio está el detalle. Y para ubicar el resto de los descansos y puentes del año, conviene tener a la mano el calendario 2026 de México, mientras que quienes ya planean lo que viene pueden consultar el calendario 2027, donde el Día de la Constitución abre el año con un fin de semana largo del sábado 30 de enero al lunes 1 de febrero.

Así, cada primer lunes de febrero el descanso es también un recordatorio de aquella asamblea de Querétaro: de un Primer Jefe que quería ordenar, de un general que quiso transformar y de un grupo de diputados que, entre debates y votaciones, dejaron escrito el pacto que todavía rige al país.

Te puede servir:

Consulta el calendario 2026 de México con todos los festivos oficiales, o revisa ya el calendario 2027 para planificar el próximo año.