La Secretaría de Educación Pública (SEP) ha formalizado una serie de modificaciones estructurales en el sistema de evaluación y en el diseño de la boleta de calificaciones para los niveles de primaria y secundaria en todo México. Este nuevo esquema, alineado con los principios pedagógicos de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), representa un cambio profundo en la manera en que los docentes registran el aprovechamiento escolar, transitando de un modelo estrictamente cuantitativo a uno de carácter formativo y cualitativo. Con esta medida, las autoridades educativas buscan ofrecer un panorama más completo y justo del desarrollo de cada estudiante.
Nuevos criterios de evaluación en educación básica
El nuevo modelo de evaluación implementado por la SEP deja atrás la simple asignación de números sin contexto para dar paso a la evaluación formativa. Este enfoque valora el proceso de aprendizaje de los alumnos, tomando en cuenta su participación, esfuerzo, proyectos colaborativos y su capacidad para aplicar los conocimientos en situaciones de la vida cotidiana. Los docentes ahora cuentan con herramientas para realizar un seguimiento continuo, lo que permite identificar de manera oportuna las áreas de oportunidad de cada estudiante y diseñar estrategias de apoyo personalizadas.
Bajo esta perspectiva, las calificaciones numéricas ya no son el único indicador de éxito. Aunque se mantienen los números para ciertos grados con fines de acreditación y tránsito en el sistema educativo nacional, estos ahora van acompañados de observaciones detalladas y sugerencias de mejora que los profesores deben plasmar de forma obligatoria en el documento oficial.
Cómo es el nuevo formato de la boleta de calificaciones de la SEP
La boleta de calificaciones ha sido rediseñada por completo para reflejar la organización curricular por campos formativos en lugar de las asignaturas tradicionales como Español, Matemáticas o Ciencias Naturales. A partir de estas modificaciones, la información se agrupa en cuatro grandes campos del conocimiento:
- Lenguajes: Incluye disciplinas relacionadas con el español, lenguas indígenas, lenguas extranjeras y expresiones artísticas.
- Saberes y Pensamiento Científico: Integra las matemáticas y las ciencias naturales, promoviendo la indagación y el análisis crítico.
- Ética, Naturaleza y Sociedades: Aborda la geografía, historia y formación cívica y ética, fomentando la responsabilidad social y el cuidado del medio ambiente.
- De lo Humano y lo Comunitario: Enfocado en la educación física, socioemocional, vida saludable y tecnología.
Cambios específicos para primaria
En el nivel de primaria, la evaluación se adapta según la fase de aprendizaje en la que se encuentre el alumno. Para el primer grado, la acreditación se obtiene de manera automática con el solo hecho de haber cursado el año escolar, y la boleta se centra exclusivamente en observaciones cualitativas sobre el desempeño del menor.
De segundo a sexto grado de primaria, la boleta de calificaciones incorpora una escala numérica del 5 al 10 para registrar el aprovechamiento en cada uno de los cuatro campos formativos. Sin embargo, para acreditar cada grado, se requiere un promedio mínimo de 6.0, además de cumplir con un porcentaje de asistencia mínimo del 80% en el ciclo escolar. Los docentes deben añadir comentarios específicos sobre los avances y dificultades detectadas en cada periodo de evaluación.
Cambios específicos para secundaria
Para la educación secundaria, el sistema mantiene la escala numérica del 5 al 10 para cada una de las disciplinas que integran los campos formativos. La calificación mínima aprobatoria es de 6.0. Al igual que en la primaria, se exige un mínimo del 80% de asistencia para acreditar el grado escolar.
Una de las novedades más importantes en secundaria es la flexibilidad para la regularización de los estudiantes que no logren alcanzar el promedio mínimo en alguna de las disciplinas. Las escuelas secundarias implementarán periodos extraordinarios de recuperación y tutorías académicas para evitar la deserción escolar y asegurar que los alumnos adquieran los aprendizajes fundamentales antes de transitar al siguiente nivel educativo, como el bachillerato, donde procesos como el examen COMIPEMS demandan una sólida preparación académica previa.
Impacto en el tránsito escolar y la acreditación de materias
La transición hacia este nuevo formato de boleta de calificaciones busca reducir la reprobación masiva y fomentar un ambiente de aprendizaje más inclusivo. Al centrarse en la evaluación formativa, la SEP pretende que los estudiantes no vean la calificación como un castigo, sino como un reflejo de su proceso de crecimiento intelectual y social.
No obstante, las autoridades educativas han enfatizado que la flexibilidad del nuevo modelo no implica una falta de rigor académico. Los criterios de acreditación siguen vigentes y exigen el compromiso constante tanto de los alumnos como de los padres de familia. El registro de inasistencias y el desempeño en los proyectos escolares siguen siendo factores determinantes para la promoción de grado.
Recomendaciones para padres de familia y tutores
Ante estos cambios significativos en la boleta de calificaciones, es fundamental que las familias se involucren activamente en el proceso educativo de sus hijos. Los especialistas recomiendan mantener una comunicación estrecha y constante con los docentes para comprender a fondo las observaciones cualitativas que se incluyen en el documento.
En lugar de enfocarse únicamente en la calificación numérica final, se sugiere revisar detalladamente los comentarios de los profesores en cada campo formativo. Esto permitirá identificar qué habilidades específicas requieren mayor atención en el hogar y cómo apoyar el desarrollo integral del estudiante de manera conjunta con la institución educativa.